Hoy, nuevamente, por tercera vez en poco tiempo, la Iglesia, mejor dicho, la Jerarquía de la Iglesia, de la Santa Madre Iglesia Católica y Apostólica Romana en España, nos dice, a todas y todos, creyentes de esta u otra confesión, también a los no creyentes, lo que tenemos que pensar, decidir y actuar sobre la familia, sobre la única familia, sobre el único modelo de familia.
Lo demás no existe. O piensas como yo o no piensas. Vaya pensamiento, vaya adoctrinamiento excluyente. Para proclamar esta idea, única y universal, se han congredado en Madrid, este último domingo de 2009, ejerciendo su libre derecho, varios cientos o miles de personas. Eso está bien, esta bien para los que está bien. Me refiero al objeto no al sujeto.
¿Pero está bien para todas y todos? Ejercer la libertad para, a través de ella, limitar la libertad de los demás, no es un libre ejercicio de la libertad. Es, simplemente, una dictadura religiosa. Porque la religión siempre es y ha sido poder, estar en el poder y con el poder.
Pero la familia es mucho más. Es esta familia y las demás familias, ninguna sobra, todas tienen y deben tener cabida en este universo multicultural y multireligioso o agnóstico. Da igual. Lo importante es amar y respetar. Lo necesario es querer y comprender. Lo imprescindible es actuar y permitir a la vez.
Familia es uno o una, familia es dos o más. Familia es con contrato o si él. Lo importante es la familia solidaria y con gran amor.
¿Cuanto ha costado ese fasto? ¿Cuanto necesitan las personas del tercer mundo, por decir un rincón? ¿Dónde hubiere estado mejor invertido?
La duda ofende, pero el no preguntárselo también.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.